Los tentáculos de Goldman Sachs

Si hay un país que sirvió para ejemplificar las causas y las consecuencias de las malas prácticas presupuestarias en la vieja Europa, ése fue Grecia. Según se supo a principios de 2010, este estado de 11 millones de habitantes, que representa poco más del uno por ciento del PIB de la Unión Europea, falseó sus cuentas y balances para camuflar año tras año un alto déficit que le hubiera impedido ingresar en la UE, algo que consiguió en 2002. Pero los políticos griegos no actuaron solos en esta trapisonda. El banco de inversiones estadounidense Goldman Sachs —4.000 millones de beneficios en 2007 apostando contra los productos financieros basura que recomendaban a sus clientes, a los que cariñosamente se referían como puppets— fue la corporación que ayudó a falsear esas cuentas mediante una compleja ingeniería financiera apoyada en los tipos de cambios de las divisas.

Bernardo Carrión

Hay tres políticos europeos que simbolizan a la perfección las puertas giratorias que conectan a la banca de inversión estadounidense con las altas instituciones del viejo continente: Mario Draghi, Mario Monti y Lucas Papademos desempeñaron puestos de responsabilidad en Europa para Goldman Sachs. El primero preside el Banco Central Europeo y Monti y Papademos lideraron, en 2011, los gobiernos de Italia y Grecia.

Amos_Eurozona_Setmanari de comunicació directa

Políticos y banqueros construyeron y mantuvieron la mentira que permitió a Grecia burlar el Pacto de Estabilidad de la UE y abonar su caída durante una década, aunque ya en 2004, Eurostat alertó de la falsificación generalizada de las cuentas helenas. A pesar de las evidencias, la Unión Europea no puso en marcha sus mecanismos de control para atajar el peligro que supone para toda la eurozona el fraude contable de uno de sus estados miembros, aunque sea pequeño.

Esta fabulosa estafa puso al descubierto la permeabilidad entre el poder político y el económico y la impunidad con la que la banca financiera es capaz de colocar a sus centuriones al frente de gobiernos y entidades de primer nivel en lejanos continentes.

La capilaridad entre las diferentes entidades bancarias y políticas pudo mantener en secreto los manejos en las cifras de la macroeconomía griega hasta finales de 2009, cuando la bola de nieve ya no se podía esconder en ninguna parte.


Mario, Mario & Lucas

Hay tres nombres propios cuyas trayectorias muestran la estrecha relación que existe entre banca y universidad estadounidenses y las instituciones europeas: los italianos Mario Draghi y Mario Monti y el griego Lucas Papademus. Los tres completaron su formación universitaria en el país americano. Draghi y Papademus —el segundo llegaría a impartir clases en las universidades de Columbia y Harvard— en el Instituto Tecnológico de Massachussetts. Y Monti en Yale.

Mario Monti, Mario Draghi y Lucas Papademos. Tres hombres de Goldman Sachs que han tenido cargos del máximo nivel en la Unión Europea. El primero es el gobernador del Banco Central Europeo, el segundo fue presidente de Italia y el tercero, de Grecia. Fuente: Creative Commons.

Los dos italianos tuvieron relación con Goldman Sachs durante la primera década del siglo XXI, periodo en el que en Grecia se dispararon el gasto público, el número de funcionarios y la corrupción. Draghi, como vicepresidente ejecutivo de la firma para Europa entre 2002 y 2006. Y Monti, como asesor. Es fácil imaginarlos despachando con Papademus, gobernador del Banco Central de Grecia entre 1994 y 2002, para camuflar los agujeros negros de los balances griegos. Al fin y al cabo, Draghi había sido director ejecutivo del Banco Mundial a finales de los ochenta y Monti, dos veces comisario europeo: de Economía y de Competencia. Los tres hablan el mismo lenguaje.

Y estaban llamados a encomiendas aún más altas. Papademus fue reclamado en 2002 por el Banco Central Europeo, al que llegó como vicepresidente. Y en 2006, a Draghi le correspondió el honor de presidir el Banco de Italia.

Grecia, primer país europeo en pedir el rescate

Esta capilaridad entre las diferentes entidades bancarias y políticas pudo mantener en secreto los manejos en las cifras de la macroeconomía griega hasta finales de 2009, cuando la bola de nieve ya no se podía esconder en ninguna parte. Grecia fue el primer país de la Unión Europea obligado a pedir un rescate para no caer en bancarrota y su población vive sacudida por los recortes desde entonces.


Noviembre de 2011 fue el mes en que el trío de viejos amigos acaparó portadas en los medios de toda Europa. El día 1, Mario Draghi era nombrado gobernador del Banco Central Europeo. El 11, Papademus accedía a la presidencia griega y solo dos días después, Monti se convertía en primer ministro italiano. Ni Papademus ni Monti fueron elegidos en las urnas, y ambos recibieron situaciones económicas extremas. Los pirómanos de Goldman Sachs cambiaban el bidón de gasolina por el traje de bombero.